miércoles, 26 de febrero de 2014

Pauvre Jacques

« La visite au marquis de Travanet lors de sa détention à la prison de Saint-Lazare » de Hubert Robert (1733-1808)


Pauvre Jacques es una canción compuesta por Marie-Jeanne de Bombelles, marquesa de Travanet, en 1789. La misma trata sobre una de los campesinas viviendo en la Aldea de la Reina María Antonieta, más precisamente, una de las ordeñadoras tra
ídas desde Gruyère, Suiza, llamada Marie Magnin. Por venir al servicio de la reina, la lechera abandonó sus tierras suizas dejando también allí a su prometido Jacques Bosson. Conmovida por su tristeza, la marquisa decidio escribirle los siguientes versos:



Pauvre Jacques, quand j'étais près de toi,
Je ne sentais pas ma misère ;
Mais à présent que tu vis loin de moi,
Je manque de tout sur la terre.

Quand tu venais partager mes travaux,
Je trouvais ma tâche légère,
T'en souvient-il ? tous les jours étaient beaux.
Qui me rendra ce temps prospère ?

Quand le soleil brille sur nos guérets,
Je ne puis souffrir sa lumière :
Et quand je suis à l'ombre des forêts.
J'accuse la nature entière.

Pauvre Jacques, quand j'étais près de toi,
Je ne sentais pas ma misère ;
Mais à présent que tu vis loin de moi,
Je manque de tout sur la terre.


(Pobre Jacques/ cuando estaba cerca tuyo/ no sentía mi tristeza/ pero ahora que vives lejos de mí/ me hace falta todo en la Tierra// Cuando venías a compartir mis trabajos / sentía mi tarea ligera/ Recuerdas? Todos los días eran bellos/ Quién me devolvera aquel tiempo próspero?/Cuando el sol brilla sobre nuestros terrenos /no puedo sufrir su luz/Y cuando estoy a la sombra de los bosques / Culpo a la naturaleza entera // Pobre Jacques, cuando estaba cerca tuyo / no sentía mi tristeza / pero ahora que vives lejos de mí / me falta todo en la Tierra)

Cuenta ademas la leyenda que finalmente la reina, compasiva con la campesina, hizo venir también a Jacques a su aldea, pemiritendo a ambos poder estar juntos.


Otra versión de la historia cuenta que en realidad quien vino a Francia fue Jacques y no Marie, para ponerse al servicio de Madame Elisabeth, hermana del rey, en su propiedad de Montreuil. Como la marquesa de Travanet formaba parte del séquito de Madame, fue allí que conocio la historia de amor de los campesinos.

Hoy en día se puede escuchar esta pieza ya que varios atistas la han retomado. Recomiendo la version de Mayuko Karasawa y Chie Hirai (disponible en Spotify para aquellos que tengan acceso)



Fuente de la imagen de cabecera: http://www.larenaissance-lebessin.fr/2013/11/08/une-toile-estimee-a-plus-de-120-000 e-fleuron-de-la-vente-du-11-novembre/

viernes, 30 de agosto de 2013

"La joven cautiva" de Andre Chenier

Andrè Marie de Chenier fue un poeta frances nacido en Constantinopla (Turquía) en 1762, de un diplomático francés y madre griega. De temprana edad manifestó su interés por las letras.

Luego de una estadia en Londres, regresa a Francia en 1790, donde adhirió muy entusiastamente a la reciente revolución; no pasó mucho tiempo para que sus ideales humanista-revolucionarios se vieran absolutamente pasados a llevar por la tristemente celebre "Epoca del Terror" incentivada por Jean-Paul Marat y liderada por Maximilien de Roberspierre, lider del Partido de los Jacobinos, a quienes Chenier criticó duramente en sus escritos y artículos para Le Moniteur. Fueron estos artículos los que motivaron su encarcelamiento en la prisión de San Lazaro en marzo de 1794 junto con su amigo y colega Roucher, bajo los cargos de traición a la Revolución. Es en este lugar donde conoce a la joven noble Anne Françoise-Aimée de Franquetot de Coigny, quien durante sus 141 días de presidio se convertiría en la musa inspiradora de gran parte de la mucha poesía que escribiera en cautiverio, la que se considera que es su mejor obra. Ejemplo de esta es el último poema de Chenier, llamado La Jeune Captive (La Joven Cautiva), donde Chenier expresa toda su desesperanza ante una inminente condena a muerte


«Sazónase la espiga,
Respétala la hoz;
No teme al viñadero
El pámpano lozano,
Y bebe del rocío
Dulce y sabroso frío
Que suave templa el estival calor.

»Yo, hermosa cual la espiga,
joven como la vid,
Aunque es mi vida triste,
De penas agitada,
Y siempre abrumadoras
Pasan mis largas horas,
Aun no quiero morir.

»Que con enjutos ojos
Y con serena faz
Caiga el estoico altivo
En brazos de la muerte;
Yo espero, y mi quebranto
Consuelo con el llanto,
Y la cabeza doblo
Si ruge el huracán.

»Levántola si pasa
Su soplo destructor;
Que si hay amargos días
También hay dulces horas;
¿Qué miel tras su dulzura
o deja la amargura?
¿Qué mar nunca ha sentido
Del Bóreas el furor?

»Mora en mi blando seno
Fecunda la ilusión;
En vano de una cárcel
Los muros me detienen;
Dame alas la esperanza,
Cual ruiseñor se lanza
Ya libre de las redes
Del fiero cazador.

»¿Por qué inocente debo
Tan joven, ¡ay!, morir?
Tranquila yo me duermo,
Despiértome tranquila;
Ni en sueño ni en vigilia
Con agudo tormento
Viene el remordimiento
Mi corazón a herir.

»Vanse los ojos todos
De verme el parabién,
Cuando abandono el lecho
Al despuntar el día,
Y en esta mansión lúgubre
Mi aspecto sonriente
Serena toda frente
Que abate el padecer.

»De este camino hermoso
Lejos estoy del fin;
Apenas he pasado.
Los árboles primeros;
Apenas he tocado
La copa centelleante,
Sentada un solo instante
De la vida al festín.

»Estoy en primavera,
Quiero las mieses ver,
Quiero como los años
Seguir mis estaciones,
Quiero acabar el día,
Vi sólo el alba hermosa,
Soy cual la blanca rosa
Adorno del vergel.

»Espera, negra muerte,
Aléjate de mí;
Hiere al triste que gime
De espanto y de vergüenza;
A mí el Amor me ofrece
jardines deleitosos
Y cantos armoniosos;
Aun no quiero morir.»

Así burlando el tedio
De mis pesados días,
Mi lira resonaba
La voz de una cautiva,
Y las amables quejas
De su boca sencilla
Al yugo de los versos
Mi labio sometía.
Testigos armoniosos
De mi prisión prolija,
Al estudioso amante
De dulces armonías
Harán tal vez que inquiera
Quién la beldad sería.
En su voz y en su frente
La gracia sonreía,
Y cual ella, temieron
Ver acabar su vida
Aquellos que vivieron
Cerca de la Cautiva.

lunes, 29 de julio de 2013

"Le Roi Danse"


Un film muy recomendable, "Le Roi Danse" (El Rey baila) muestra la juventud de Luis XIV y la importancia que tenía en ésta epoca, y luego a través de su vida, la danza, el teatro y la música, las cuáles utiliza para mostrar su imponencia y su poder. A través de ellas, busca mostrarse como el Rey Sol.

Les dejo el trailer en francés ya que no lo encontré en español, pero más allá que no se comprenda, sólo alcanza con ver las imágenes...


Luis XIV

lunes, 23 de julio de 2012

El amor conyugal en la corte del siglo XVIII


En la corte francesa, el amor conjugal está pasado de moda y se lo juzga como un "acto burgués." La princesa Palatina lo constata en una de sus cartas.

Amar a sus hijos como lo hace el conde de Degenfelt es una cosa muy común, pero amar a su mujer es una cosa totalmente pasada de moda; no se encuentra aquí ningun ejemplo, es una costumbre perdida por completo; pero, a buen gato buena rata, las mujeres lo hacen de igual manera por sus maridos. Se encuentran bastantes, entre la gente de condición inferior, buenas parejas; pero, entre la gente de calidad, no conozco ni un solo ejemplo de afecto recíproco y de fidelidad...

Princesa Palatina, Cartas, 16 agosto 1722

sábado, 21 de julio de 2012

El círculo Polignac: Barón de Besenval


Llamamos el 'Círculo Polignac' al grupo de amigos que se solía reunir alrededor de la figura de la Duquesa de Polignac. La Reina María Antonieta  se reunía casi cotidianamente con ellos como su grupo de amigos. Mucho se puede criticar de este círculo, al que muchos califican como aprovechadores de la Reina, ya que ella no dudaba en llenarlos de privilegios y regalos. Otros confían en la amistad y el apoyo verdaderos que tenían por María Antonieta

Hoy voy a presentarles a un miembro de este círculo, Pierre Victor de Besenval de Brunstatt. Nacido en 1722, fue comandante de la Guardia Suiza durante el reinado de Luis XVI. Si bien superaba en edad a todos los que formaban parte del círculo, el Baron de Besenval agradaba a todos por su carísma y por su belleza. No faltan anécdotas que cuentan las diferentes historias de galantería. Nostálgico de su Suiza natal, gustaba de cantar canciones de su país, las cuales lograban emocionarlo hasta las lágrimas. Según sus contemporaneos, también era gran orador y solía contar historias que todos escuchaban atentamente.

Se sabe, además, que el Barón le declaró su amor a la Reina en una oportunidad en que ambos se encontraban solos. La Reina, enfurecida, lo obligó a retirarse con la amenaza de contarle lo sucedido al Rey. Sin embargo, más tarde, ella lo perdonaría y formarían una buena amistad.

Hoy en día podemos acceder a sus memorias, uno de los libros más interesantes para aprender sobre la sociedad de su época. En ellas su forma de referirse a María Antonieta puede asombrar ya que no la endiosa como otros contemporaneos, sino que se refiere francamente a ella, marcando defectos sin ningún tipo de problemas.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Trenes parisinos con el encanto de Versalles




Desde hoy, 16 de mayo, la decoración interior de algunos trenes de la línea interna de París estarán enteramente decorados con vistas inspiradas en el castillo y los jardines de  Versalles. Aquí les dejo algunas imágenes:


Inspirado en el Belvedere del Petit Trianon

Inspirado en la habitación de la Reina en el Petit Trianon

Inspirado en la Biblioteca de Luis XVI

Inspirado en el techo de la Galería de los Espejos de Versalles